Camila Soto
CLEl domingo dejé el partido de la Primera abierto en el computador, sin andar saltando de pestaña. En la misma ficha tenía goles y córners; las tarjetas iban al lado. Un cruce de Libertadores, más tarde, traía un menú parecido. La cuota del local no era la más larga que vi ese día. Hice dos simples y dejé una combinada viva hasta el pitazo.
Fecha de la experiencia: